Mejora tus videoconferencias con el encuadre y usando tu teléfono como webcam
Hablamos no hace mucho de cómo usar pequeños trucos caseros para mejorar nuestras videoconferencias a partir de la iluminación y sonorización.
Hoy abundamos un poco en estas cuestiones con algunas ideas megabásicas de encuadre, y también os daré un truco para mejorar la calidad de tu webcam sin gastar un duro, simplemente usando tu móvil para eso.
El encuadre
Cuando hablé de iluminación y sonorización no mencioné nada de encuadre porque para una videoconferencia la cosa no tiene mucha historia y muy mal había que hacerlo para que no quedara decente. Pero me equivocaba. Se puede estropear, y mucho, la comunicación simplemente haciendo un mal encuadre que distraiga la atención de lo importante, o que incluso dificulte la comunicación en un caso extremo.
Para videoconferencia o similar no hace falta conocer nada especial de encuadre, bastaría con situar al sujeto en un primer plano centrado. Punto. No tiene misterio ¿no?. Basta con cuidar el detalle de dar solo un poquito de aire ("aire" = espacio entre la cabeza y la parte superior de la imagen), muy poco, que casi roce el pelo, o incluso rozando a veces, y la cabeza centrada. Fin del asunto (a este nivel).
Pero a diario veo charlas para cientos o miles de personas en las que el sujeto aparece con encuadres que parecen querer sabotear a propósito su propia videoconferencia. Os pongo algunos ejemplos:
El perro semihundido de Goya. Suele pasar porque el conferenciante usa la cámara del ordenador portátil y pone la pantalla en el ángulo que mejor le va a a él para ver bien la pantalla, olvidándose por completo de que es a él a quien tienen que ver y quedarse abajo del todo del plano:
Supercontrapicado (sube la cámara o el ordenador, si está muy abajo ponlo sobre una pila de libros, pero no lo dejes en la mesita de centro, que no eres Ciudadano Kane):
Tú a Londres y yo a California. Suele pasar al usar dos pantallas y tener la que te enfoca en la que no estás mirando, o con una webcam externa que colocas donde sea, con lo que en lugar del conferenciante pareces un señor que está por allí de casualidad. Pon lo que estás mirando tú en la misma pantalla donde tengas la webcam o, simplemente, ponla frente a tí o, al menos, no muy ladeada:
¿Has visto mi camiseta nueva?. Otro caso extremo de olvidarse de que estás haciendo una videoconferencia y dejar la cámara a su aire:
¿Qué tienes detrás?. Jugar con el fondo
Hasta ahora hemos visto cosas muy burdas. Vamos a mejorar algo en el detalle. Me refiero ahora a cuidar un poco el fondo. Si puedes no te pongas superpegado a la pared, que da sensación de ahogo. Si estás muy pegado tampoco quedan bien trozos de objetos detrás como un trozo de puerta que ocupe mucho protagonismo:
Si puedes, date un poquito de espacio respecto del fondo. La sensación de profundidad siempre ayuda. Si tienes una cámara con un buen objetivo puedes incluso jugar a dar profundidad desenfocando el fondo, pero eso del desenfoque ya es para otro nivel más pro. En este ejemplo el fondo está a unos 3-4 m. y ganamos mucha sensación de profundidad.
Vamos a gustarnos un poco: La regla de los tres tercios.
Si queremos dar un pequeño salto y jugar con el encuadre podemos dar una pequeña vuelta de tuerca. En cuestiones de encuadre la regla de los tres tercios nos dice que si dividimos la imagen en tres tercios verticales y tres horizontales el punto de encuentro de las líneas coincide con el punto de interés del observador, con el lugar donde se va la vista, y es una forma de captar mejor la atención y hacer más atractivas las composiciones.
Si quieres profundizar en estas cosas el siguiente nivel sería empezar a buscar espirales en los encuadres, la zona aúrea y todo eso, pero ahí ya si que hablamos de ir a lo pro. Y no es esa la idea. Vamos a otra cosa entonces.
Usar el móvil como webcam
Si te ocurre como a mí y resulta que la cámara que viene con tu portátil es muy mala casi todo lo demás que hagas servirá de poco pues la cámara lo estropeará pese a que ilumines bien, encuadres bien, etc. Una opción es comprarte una webcam a propósito, o incluso una cámara reflex de las buenas y una capturadora de video, pero la idea de esto es que podamos hacerlo sin gastar dinero, o casi.
El truco es tan sencillo como usar el móvil como webcam. Hoy en día casi cualquier móvil tiene una cámara más que decente. Los buenos incluso manejan ya 4K, así que normalmente serán mejores que todas las cámaras que puedan venir incorporadas en el portátil, e incluso mejores que buena parte de las webcam de gama media baja que haya en el mercado.
Para ello solo necesitas instalarte una app en el móvil y en el ordenador. Yo uso una llamada DroidCamX. Tras instalarla en ambos sitios solo necesitarías un trípode "pulpo" como este de más abajo (1,5 € en el chino) o simplemente usar de soporte varios libros apoyados estratégicamente.
La aplicación es gratis, pero la versión gratuita solo te manda una señal de baja calidad, con la versión de pago (entre 5 y 6 €) ya transmites con toda la calidad que permita la cámara.
No es ninguna tontería, porque pasarías de ver algo como esto (captura de la cámara del portátil):
A algo así (captura usando la cámara de un teléfono chino normalito):
Y eso sin iluminar ni nada. Iluminando y con alguien con mejor aspecto que el mío (lo cual no es nada complicado) tendrías una gran mejora.
Recuerda que esto son consejos de andar por casa, para gente que quiere mejorar sus videoconferencias en tiempos de confinamiento a base de trucos caseros y sin (casi) gastar dinero.
Ahh, todas las fotos (salvo la captura del portátil y las externas) han sido tomadas con un simple teléfono movil chino, casi todas con la cámara frontal (la de baja calidad).
















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